Los personajes de las obras maestras del arte también se quedan en casa

Hace ya días, José Manuel Ballester comenzó a recibir una avalancha de whatsapps con descargas de trabajos suyos en la Red. A diario le llegan correos electrónicos de todo el mundo solicitando usar imágenes de su serie «Espacios ocultos», en los que vacía de personajes obras maestras de la Historia del Arte. No entendía qué pasaba. Hasta que comprendió que la gente lo relacionaba con ese «Quédate en casa» que se repite estos días como un mantra. Los personajes de los cuadros salen de ellos para pasar la cuarentena en casa. De los fusilamientos de Goya sólo queda un charco de sangre anónima en el suelo; de las Meninas, los Reyes, la Infanta Margarita, Velázquez y el perro, ni rastro.

Una mesa dispuesta para una Última Cena, sin comensales; una Cruz, sin Cristo agonizando en ella… Y no es que Ballester (Madrid, 1960) sea un visionario y previera el Covid-19: la serie comenzó en 2007 con «La Anunciación», de Fra Angelico. Le seguiría «El Jardín de las Delicias», del Bosco, un tríptico repleto de seres diminutos, que, a buen seguro, le dio más de un quebradero de cabeza.