Quipu Menstrual, de Cecilia Vicuña

El día de la elección de Michelle Bachelet, subí a la cordillera a hacer una ofrenda, pidiéndole a Bachelet que no entregara los glaciares ni los Cerros Nevados a la mina de Pascua Lama, explotada por intereses extranjeros.

Hice  el quipu menstrual frente al glaciar del Nevado del Plomo y el cóndor bajó.

Escribí el poema.

 En el pensamiento andino, el vellón sin hilar es la energía del cosmos, puro potencial.

Ofendidas por los gruesos chorros de lana color sangre, algunas artistas del show le piden al curador que saque mi obra, o la disminuya de tamaño, arguyendo que es “muy grande” (aunque la obra se ciñe exactamente al espacio asignado). Haciéndose eco del llamado, el curador me pide que desmonte la obra y la adelgace, eliminando varios hilos. Indignada, quiero retirar la obra y renunciar a la muestra, pero luego comprendo que la violencia contra los hilos, es la violencia contra el glaciar.  La lucha del pueblo diaguita contra Pascua Lama y el tema de los glaciares han desaparecido por completo de la prensa chilena. Tampoco veo arte dedicado al asunto…. decido quedarme, y hacer una “versión débil”, un quipu herido que cuente la historia de la censura que sufrió.